Comisiones de una hipoteca
A la hora de contratar una hipoteca es importante no perder de vista las comisiones que la entidad bancaria nos impone al aceptar sus condiciones. Estas comisiones suelen ser de las cosas que no se miran o que se ocultan deliberadamente para evitar que los clientes se echen para atrás, pero son importantísimas de cara al desembolso total de dinero que habría que hacer.
A continuación presentamos las comisiones que normalmente se imponen en la firma de un préstamo hipotecario:
- Comisión de apertura: Como su nombre indica, esta es una comisión que carga el banco en el momento de formalizar el préstamo. Su valor suele estar entre el 0,5% y el 1% de la cantidad prestada, lo que en la compra de un inmueble es una cantidad considerable. Por ejemplo, si solicitaramos una hipoteca de 200.000€, deberíamos pagar al banco 2.000€ solo por poner nuestra firma en el papel. Afortunadamente esta comisión está en vías de extinción y ya casi ninguna entidad la usa.
- Comisión de cancelación: También se conoce como comisión por cancelación. Esta comisión es justamente la contraria a la anterior. Funciona cuando cancelamos parte del prestamo o la totalidad del mismo. Según lo que hagamos, podemos encontrar dos tipos: comisión por cancelación parcial (cuando pagamos por adelantado parte del préstamo) o comisión por cancelación total (cuando cancelamos la totalidad del préstamo solicitado).
El riesgo de esta comisión es que casi nunca nadie se plantea que pueda vender el inmueble adquirido en el momento de su compra, y aunque nos lo digan, no le prestamos atención. El problema viene cuando queremos vender el inmueble y nos encontramos que tenemos que, además del dinero prestado, abonar una cantidad adicional en concepto de "nada".
Aunque las comisiones por cancelación parcial están prácticamente en extinción, y existen muchas entidades que tampoco aplican las de cancelación total, si que es cierto que hay aun bastantes bancos que aun mantienen la segunda, principalmente por lo comentado arriba... mucha gente no se preocupa por el "qué pasará mañana". - Comisión por subrogación: Esta comisión es similar a la anterior, aunque solo entra en funcionamiento cuando queremos subrogar nuestra hipoteca, esto es, llevarnosla a otra entidad para mejorar sus condiciones. Hasta hace relativamente poco, este tipo de comisiones prácticamente no existían. Sin embargo, en los últimos tiempos se está popularizando el concepto de subrogación al haber muchas entidades de peso (iBanesto o el Banco Santader, por ejemplo) que tiene productos muy competitivos pensados exclusivamente para atraer hipotecas ya constituídas. Esto ha hecho que el resto de entidades hayan decidido "protegerse" como mejor saben, es decir, con trabas al usuario.
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